Nuestra Comunidad Infantil acoge a un máximo aproximado de veinte niños que ya han empezado a caminar. En el aula hay una educadora por cada siete niños como máximo.
Los objetos de vida práctica – vajilla, escoba, tabla de lavar y otros utensilios adaptados al tamaño infantil— ayudan a los niños a desarrollar la autonomía que desean y necesitan. El aprendizaje para utilizar el baño se inicia cuando el niño o la niña muestra los primeros signos de interés y siempre de acuerdo con la familia.
En esta etapa también perfeccionan su destreza manipulando objetos pequeños, pintando y dibujando. El lenguaje ocupa un lugar fundamental: amplían su vocabulario y, en el contexto multilingüe de nuestra escuela, están expuestos a varios idiomas.
Los niños mayores del grupo empiezan a trabajar con letras de lija para jugar con los sonidos y también con materiales sensoriales Montessori, como la torre rosa o las tablas de Seguin, que les permiten comprender progresivamente las magnitudes y las cantidades.
Varias veces por semana se proponen sesiones de psicomotricidad con material específico, como estructuras Pikler y otros elementos adaptados.
La merienda de media mañana
Durante la mañana, los niños pueden servirse fruta preparada en ensalada por la educadora. Cuando su edad y autonomía lo permiten, también participan en la preparación de frutas como el plátano o la fresa.
La rutina diaria
Fuera de los periodos de trabajo, estos son algunos de los momentos clave del día:
- Salida al patio a las 11:00.
- Comida a las 12:00.
- Siesta de 13:00 a 15:00 como máximo.
Durante estos momentos, los niños de la Comunidad Infantil comparten algunos espacios con los más pequeños del aula de Educación Infantil que todavía necesitan dormir la siesta.

